Objetivo: vertidos cero en el Mediterráneo

Palma ha vivido muchos años con el problema de los vertidos de aguas residuales en la bahía mientras los gobiernos del Partido Popular han hecho caso omiso a esta situación y no actuaron para ponerle freno. Al llegar al gobierno en 2015, los socialistas nos pusimos manos a la obra para resolver un problema heredado tanto a nivel de salud pública y como a nivel medioambiental.

 

Gracias a las políticas socialistas, Palma ha empezado a actuar para resolver esta problemática generada por la obsolescencia de una depuradora construida en 1975 y de las redes unitarias de pluviales y fecales. El gobierno encabezado por el alcalde Jose Hila ha liderado la lucha contra los vertidos dialogando con otras administraciones para afrontar este problema y consiguiendo la financiación necesaria para ejecutar las obras que conseguirán que los vertidos sean un problema del pasado.

  • Acuerdo para una nueva depuradora

Palma contará con una nueva depuradora gracias al acuerdo con el Govern y con el Gobierno de España. Este acuerdo representará la mayor inversión del Estado en Palma en décadas. En mayo se firmó el acuerdo que hará posible la construcción de la nueva depuradora que permitirá disponer al fin de una infraestructura de depuración de aguas adaptada al crecimiento de la población residente y turística actual que supera los 440.000 habitantes, muy superior a la que se diseñó en 1975 para abastecer a 340.000 habitantes.

La inversión alcanzará los 134 millones de euros y la capacidad actual de un caudal medio diario de 90.000 metros cúbicos, duplicando la capacidad actual e implantando nuevas tecnologías que permitirán un funcionamiento mucho más eficiente desde el punto de vista energético. En el plan estratégico de EMAYA está prevista su alimentación a partir de fuentes renovables.


  • Tanque de tormentas y colector interceptor

Otra de las actuaciones que están en marcha para frenar los vertidos es la construcción del tanque de tormentas cuyas obras finalizarán en abril de2022 y que se trata de una instalación de 50.000 m3 que permitirá recoger aguas mixtas en el momento de lluvias.

Paralelamente se están ejecutando diferentes actuaciones recogidas dentro del plan de saneamiento 2019-2023 y que consisten en obras de renovación y mejora del saneamiento, renovación de la red de alcantarillado, nuevas estaciones de impulsión de aguas residuales hacia la depuradora actual y la separación de la red de aguas residuales y pluviales en diferentes lugares de la ciudad. La más importante es la que se está realizando en el Polígono Son Castelló.